Gastritis en perros

Joshua R. Saldaña, DVM; Courtney Barnes, BSc, DVM; Malcolm Weir, DVM, MSc, MPH; Tammy Hunter, DVM; Ernest Ward, DVM

¿Qué es la gastritis?

La gastritis es la inflamación de la mucosa del estómago. Puede presentarse como un episodio breve (agudo) o prolongarse durante mucho tiempo (crónico) y puede estar asociada a afecciones subyacentes más graves.

¿Cuáles son los síntomas de la gastritis?

Los signos clínicos asociados a la gastritis incluyen:

  • Disminución del apetito (anorexia) y vómitos repentinos (los síntomas más comunes).
  • Deshidración
  • Letargo o depresión
  • Aumento de la sed
  • Sangre en el vómito
  • Sangre en las heces
  • Dolor abdominal
 

La gastritis aguda suele ser autolimitada y de corta duración (menos de 24 horas). Generalmente no se descubre la causa porque los signos clínicos desaparecen antes de que se realicen las pruebas diagnósticas.

¿Cómo se diagnostica la gastritis?

Las pruebas para diagnosticar la gastritis pueden incluir análisis de sangre, análisis de orina, análisis de heces, radiografías abdominales, ecografía abdominal y endoscopia (un procedimiento en el que se utiliza un tubo delgado y flexible con una cámara para examinar el tracto gastrointestinal). En casos agudos, solo se realizan pruebas diagnósticas mínimas, como análisis de sangre y orina, y los resultados suelen ser normales. En casos crónicos, su veterinario utilizará pruebas más exhaustivas para determinar la causa exacta de la enfermedad de su perro.

¿Qué causa la gastritis?

La gastritis aguda es frecuente en perros. Estos suelen ingerir alimentos que no deben (indiscreción alimentaria), como comida cruda o en mal estado, basura, arena para gatos, objetos extraños, plantas, toxinas, moho y hongos. Comer grandes cantidades de comida o alimentos inadecuados, como restos de comida, también puede provocar gastritis.

Algunas de las causas o afecciones comunes asociadas con la gastritis en perros incluyen las siguientes:

Antibióticos Irritantes químicos
Quimioterapia Corticosteroides
Cetoacidosis diabética Indiscreción alimentaria
Enfermedad endocrina Alergia alimentaria
Cuerpo extraño Micosis
Toxinas fúngicas Gastrinoma u otros tipos de cáncer
Enfermedad gástrica granulomatosa  Intoxicación por metales pesados
Hipoadrenocorticismo (enfermedad de Addison) Idiopático (causa desconocida)
Enfermedades mediadas por el sistema inmunológico Infecciones (bacterianas o virales)
enfermedad inflamatoria intestinal Parásitos intestinales
Nefropatía Enfermedad hepática
Tumor de mastocitos Moldes
Fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) Comer en exceso
Pancreatitis Peritonitis
Plantas venenosas Comida en mal estado
Estrés Infección uterina

¿Cómo se trata la gastritis?

El tratamiento se basa en la causa o afección subyacente. La mayoría de los casos agudos se resuelven sin intervención médica. Sin embargo, si su perro presenta fiebre, letargo, pérdida de apetito, dolor abdominal, diarrea, deshidratación o vómitos con sangre, es importante acudir al veterinario lo antes posible para identificar la causa y brindarle un tratamiento eficaz.

Las pautas de tratamiento no farmacológico para la gastritis aguda incluyen:

  • No le dé de comer durante 8 a 12 horas.
  • Ofrezca pequeñas cantidades de agua con frecuencia durante las primeras 24 horas. Si no puede administrar líquidos por vía oral sin provocar vómitos, busque atención veterinaria de inmediato.
  • Si no hay vómitos después de 12 horas, dele una pequeña cantidad de alimento altamente digestible, bajo en grasas y bajo en fibra.
  • Reanude la alimentación con comidas pequeñas y frecuentes (generalmente alrededor de la mitad de la cantidad diaria normal de alimento, dividida en cuatro a seis comidas).
  • Aumente gradualmente la cantidad de comida durante los próximos dos o tres días.
  • Si vuelve a vomitar, póngase en contacto con su veterinario.
 

El tratamiento médico para perros con gastritis puede incluir:

  • Medicamentos antieméticos (para prevenir los vómitos), como el maropitant (Cerenia®) o la metoclopramida (Reglan®).
  • Terapia de fluidos si el perro está deshidratado.
  • Protectores gastrointestinales utilizados para prevenir úlceras estomacales, como el sucralfato (Carafate®, Sulcrate®).
  • Los inhibidores de la bomba de protones, como el omeprazol, pueden utilizarse en casos graves de úlcera estomacal.
  • Los antagonistas de los receptores H2, como la famotidina (Pepcid®) o la ranitidina (Zantac®), pueden recomendarse para la gastritis leve.
 

¿Cuál es el pronóstico de la gastritis?

El pronóstico es bueno en casos de gastritis aguda. La mayoría de los perros se recuperan de la gastritis aguda en uno a tres días con tratamiento de apoyo. En el caso de la gastritis crónica, el pronóstico depende de la causa subyacente y de la eficacia del tratamiento.

NOTA: Este contenido fue traducido de su versión original en inglés utilizando una herramienta de traducción basada en navegador. Está pendiente una revisión completa del idioma y es posible que haya inconsistencias menores o errores de redacción.

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