¿Qué es un tumor mamario?
Un tumor mamario se desarrolla debido a la replicación anormal de las células que componen el tejido mamario. Los tumores mamarios pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos). Estas dos formas de la enfermedad presentan diferencias en el diagnóstico, el tratamiento, el manejo y el pronóstico.
Existen varios tipos diferentes de tumores mamarios malignos, siendo los carcinomas los más comunes. Los carcinomas se originan en las células epiteliales (de la piel), los túbulos de las glándulas mamarias u otras células que se encuentran en la cadena mamaria.
Existen otros tipos de cáncer que pueden afectar a las glándulas mamarias, incluidos los osteosarcomas.
¿Qué causa este?
Las causas exactas de los tumores mamarios en perras no se comprenden del todo. Es bien sabido que la exposición a ciertas hormonas, en concreto la progesterona, aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama en perras, ya que la progesterona estimula factores de crecimiento (moléculas que activan procesos específicos en el organismo) que provocan la multiplicación de las células mamarias.
"Las perras esterilizadas antes de su primer celo (también llamado estro) tienen solo un 0,5 % de riesgo de desarrollar tumores mamarios."
La incidencia de estos tumores está relacionada con si la perra está intacta o si se le ha practicado una ovariohisterectomía (esterilización). Las perras esterilizadas antes de su primer celo tienen solo un 0,5 % de riesgo de desarrollar tumores mamarios. Sin embargo, después del primer o segundo celo, este riesgo aumenta al 8 % y al 26 %, respectivamente. La edad también parece influir; el riesgo de desarrollar tumores aumenta significativamente una vez que la perra alcanza los siete años y continúa aumentando hasta los 11-13 años. Este mayor riesgo depende de la raza, lo que indica que existe un componente genético.
Ciertas razas parecen verse afectadas con mayor frecuencia, entre ellas los chihuahuas, caniches, teckels, yorkshire terriers, cocker spaniels, bretones, setters ingleses, bóxers y dóbermans. La investigación en medicina veterinaria continúa, pero hasta la fecha se sabe poco sobre qué genes y mutaciones pueden provocar el desarrollo de tumores mamarios en perros. En medicina humana, la investigación ha establecido una relación clara entre el gen BRCA (gen del cáncer de mama) y el desarrollo de este tipo de cáncer. La investigación sigue en curso, pero podría existir una relación entre los tumores mamarios y genes similares en perros.
Los tumores mamarios malignos pueden aparecer en perros machos, pero son raros.
¿Cuáles son los signos clínicos que indican que mi perro tiene este tipo de tumor?
El signo clínico más común de un tumor mamario maligno es la presencia de una o más masas palpables debajo de la piel del abdomen. Estos pueden estar cerca del pezón o dentro de este, y se extienden a lo largo de la cadena mamaria (ver la ilustración). El tamaño y la apariencia de la(s) masa(s) pueden variar, pero suelen ser firmes y nodulares. En ocasiones, la piel que recubre la masa puede ulcerarse (abrirse) y sangrar, y la zona afectada puede sentirse caliente al tacto y volverse dolorosa. La glándula mamaria incluso puede presentar secreción.
Si el tumor ha hecho metástasis (se ha extendido a otras partes del cuerpo), pueden aparecer otros síntomas. Su perro puede sentirse mal en general, comer menos, estar aletargado y perder peso. Si los pulmones están afectados, su perro puede tener problemas para respirar o desarrollar tos.
¿Cómo se diagnostica este tipo de tumor?
Estos tumores suelen detectarse como nódulos únicos o múltiples en el abdomen del perro durante una exploración física. Posteriormente, se realizan otras pruebas para determinar el tipo de tumor y si es benigno o maligno.
Un procedimiento común para diagnosticar este tumor es la punción aspirativa con aguja fina (PAAF). La PAAF consiste en introducir una aguja fina con una jeringa para aspirar una muestra de células directamente del tumor y colocarla en un portaobjetos. Un patólogo veterinario examinará entonces el portaobjetos al microscopio. La PAAF puede ayudar a distinguir entre tumores mamarios y no mamarios; Sin embargo, generalmente no permite diferenciar entre tumores benignos y malignos. Por lo tanto, su veterinario podría recomendar una biopsia (extirpación quirúrgica de una muestra del tumor) o la extirpación completa del tumor. Posteriormente, un patólogo veterinario examina muestras del tumor al microscopio. Este procedimiento se denomina histopatología. La histopatología no solo es útil para establecer un diagnóstico, sino que también puede indicar si el tumor es benigno o maligno y cuál será su posible evolución.
Dado el riesgo de metástasis en los tumores mamarios malignos, su veterinario podría recomendarle una estadificación (para detectar una posible propagación a otras partes del cuerpo). Esto podría incluir análisis de sangre y orina, radiografías de tórax y, posiblemente, una ecografía abdominal. Los ganglios linfáticos asociados a las glándulas mamarias podrían tomarse mediante punción aspirativa con aguja fina (PAAF), incluso si parecen normales.
¿Cómo suelen progresar los tumores mamarios malignos?
La evolución típica de los tumores mamarios malignos depende por completo del tipo y tamaño del tumor o tumores y de si se ha producido metástasis. Los tumores grandes (mayores de 3 cm) y aquellos con evidencia de diseminación tienen un mal pronóstico. Los tumores menores de 1 cm tienen un mejor pronóstico. Detectar y tratar estos tumores cuando son pequeños, antes de que se diseminen, le brindará a su perro la mejor oportunidad de control a largo plazo.
¿Cuáles son los tratamientos para este tipo de tumor?
Para las perras con tumores mamarios solitarios, la cirugía es, sin duda, el mejor tratamiento. Si solo hay una pequeña masa y la estadificación no muestra evidencia de metástasis, la cirugía podría ser el único tratamiento que reciba su perra.
En perros con múltiples tumores en una o ambas cadenas mamarias, puede ser necesario extirpar las glándulas mamarias afectadas, o incluso la totalidad de ellas. Si la perra no está esterilizada, se recomienda una ovariohisterectomía, que puede realizarse simultáneamente con la extirpación de las glándulas mamarias.
Para perros con tumores grandes o con evidencia de metástasis en otras partes del cuerpo, generalmente se recomienda quimioterapia. Cada vez hay más evidencia de que la radioterapia, además de la quimioterapia, puede ser beneficiosa para perros con carcinomas inflamatorios. Su veterinario le explicará las opciones más adecuadas para la situación particular de su perro.
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